viernes, 11 de abril de 2008

La cadena


El niño Azul observa como su padre, el señor Lejia,
tira por el inodoro el que hasta ahora habia sido su gran mascota, Perico el gorrion.

La familia Unida vive en la gran ciudad y antes de enterrar a Perico
en un parque con aroma de pis de perro deciden darle un entierro
como en las peliculas de marineros.

Con un tobogan de lego dejan caer a Perico
mientras niño Azul aprende algo nuevo,
una lagrima cae de su ojo izquierdo.

El señor Lejia tira de la cadena y tras el remolino
dos plumas de la cola de Perico vuelven del tunel y se quedan flotando.
Niño Azul dirige su mirada vidriosa hacia los ojos de su padre
que con nerviosismo vuelve a provocar la cascada de agua y hace desaparecer las plumas.

Lejia emana un suspiro, cierra la tapa y pone la mano en la cabeza gacha de niño Azul.
-Estas cosas pasan hijo mio.
-Todos tenemos una fecha de caducidad, como los
pettit suisse que tanto te gustan.
Pasan los dias, pero la mente de niño Azul
no puede abandonar la idea de la fecha de caducidad.

Busca por todo su cuerpo donde puede estar escrita pero no encuentra nada,
le pide a su madre Conchita que le corte el pelo a cero para ver si la tiene alli escondida.

Ya han pasado 6 semanas y sin novedad.
Un dia en la playa con su familia decide que su padre le desvele el secreto.
- ¿Que? ¿Un numero? ¿....caducidad? argumenta el señor Lejia
aun con la boca pastosa tras ser despertado de su siesta.

Niño Azul tiene los ojos como platos esperando los argumentos del padre.
- Mira hijo....mmmm.... ahora no es buen momento, olvidate, juega un poco con la arena y no pienses tanto.
El señor Lejia vuelve a su siesta viendo como su hijo camina hacia la orilla con un cubo en la mano.
Niño Azul se siente confuso ¿como dejara de pensar?