Primero creamos una asociacion para hacer cosas, luego empezamos con las cosas, que es siempre lo mas dificil.
El viernes organizamos una proyeccion de fotos en el claustro de la Baronia de Banyallbufar.
8 fotografos con 8 visiones completamente diferentes. Vino mucha gente, mas de la que esperabamos y fueron muy respetuosos con el trabajo de los creadores.
Lo mas interesante fue la reaccion de la gente ante las imagenes y ver como cada persona entiende lo que una imagen debe contener para que funcione.
Nuestras generaciones crecen con la fotografia, la usamos para aprender, comprar, conocer, documentar, recordar, exaltar la belleza, contar historias reales o inventadas e imaginar mundos paralelos.
Los espectadores opinan y hacen juicios, unos abiertos a la comprension, otros cerrados a aceptar que no existe otra realidad que la que ellos mismos conciben a la hora de observar una serie de imagenes. Eso me recuerda a un documental que vi Seneca donde afirmaba que la ira y la insatisfaccion aparece cuando esperamos que las cosas sean como nosotros creemos que deben ser. Eso crea un problemo filosofico que se resuelve al tener una actitud abierta hacia la realidad y la verdad es que hay que aceptar que cada uno de nosotros tiene una vision diferente de la realidad y aceptarlo implica un esfuerzo.
