
Momo se lenvantó esta mañana con hambre
desayunó frente al mar y decidio ir a pasear.
A su vera, un perro. Desconocido por el hasta el momento, le seguia en su camino.
Momo tenia la virtud de caminar sobre el agua
y aprovechó una mañana soleada de marzo para acercarse hasta una isla lejana de la costa.
Su nuevo perro se canso de nadar y se subio a un crucero de turistas escandinavos que celebraban su jubilacion con unas vacaciones en Creta.
Los turistas acogieron al animal y mostraron su asombro hacia el peaton maritimo que con un "hej" (hola en sueco) se alejo mar adentro.
Ya en la isla se sento acalorado en la orilla.
Su virtud era a veces un problema, podia caminar sobre el agua pero no zambullirse en ella.
Momo volvia a estar solo y se preguntaba que se iba a cruzar esta vez en su camino.